La mascarada del carnicero de Matt Dinniman

¿Puede está historia subir la apuesta?

¿Puede sorprender a estas alturas?

¿A quien no le gusta una buena fiesta?

Estás invitado a la fiesta.

He dejado colgadas tres lecturas por ponerme con el quinto libro de Carl el Mazmorrero. Sí, así están las cabezas últimamente. No solo porque me esté gustando la historia y los personajes, o porque cada vez la cosa se pone más loca y peligrosa, sino porque además he conocido a autor durante el Celsius de este año y que me hizo robar su libro (literalmente) de un puesto (Lo siento Hangar Rebelde) para ahorrarme 4 horas de cola para conseguir su firma.

Pero esa...

...es una historia que se contará en otra ocasión

Aquí hemos venido a hablar de La mascarada del carnicero, la brutal continuación de la historia. Si no sabes de qué diablos va esto, hazte un favor y revisa las reseñas de los primeros libros: Carl el Mazmorrero, El juicio final de Carl, El libro de cocina del Anarquista de la mazmorra y El portal de los dioses Ferales. ¿Os he dicho que me encantan los títulos?  En serio, estoy a dos títulos del tipo: "una corona de tal y de cuál" o "Esto y Aquello" de pegar a alguien con un libro en la cara.

En serio
¡Basta ya!

Bueno, que me voy por las ramas. Entramos en la sexta planta de la mazmorra. Carl y Donut la han liado pardísima en el quinto piso invocando a una deidad, al tiempo que han puesto en jaque a los promotores de la mazmorra mediante el portal de los dioses Ferales, haciendo que la ciudad de Larracos (novena planta) se convierta en un infierno. Fli-pan-te

Dicho boicot no puede ser pasado por alto por los organizadores ni por los inversores, que empiezan a tomar medidas cada vez menos disimuladas y evidentes contra Carl. Nuestro querido protagonista, baila en el estrecho margen entre la muerte y los pingües beneficios que genera, jugando un juego tremendamente peligroso jamás visto (en pisos tan bajos) a lo largo de la historia de Planeta mazmorra.

El sexto y nuevo piso se llama "El coto de caza" y no va a ser menos interesante que los anteriores. A estas alturas ya no hay presentaciones al comienzo del libro. El autor nos mete de lleno en la acción,  donde nuestro duo protagonista inicia la planta con un plan descabellado y muy MUY explosivo. La información que ha ido recopilando en el libro de cocina, durante entrevistas y en las plantas anteriores hacen que Carl y Donut sean un grano en el culo del Sindicato.

Carl todo el tiempo

En esta planta se permitirá la entrada de 600 cazadores de fuera de la mazmorra y que podrán interactuar físicamente por primera vez con los humanos. Bueno, "interactuar" es un término muy suave para describir la verdadera naturaleza del piso (no le llaman el coto de caza por nada). Los extraterrestres suficientemente ricos pueden pagar un pase de cazador y armados con toda clase de armas y artilugios de nivel muy superior a la media, para dedicarse a la "caza de humanos"; Sin embargo, los humanos podrán defenderse y matar tambien a los cazadores. Cada baja cuenta. Quién más trofeos consiga, mejores benéficos podrá obtener en la fiesta de la Mascara del carnicero antes del derrumbe. Una fiesta de lo más loca donde habrá espectáculo, sangre, traiciones y lo más importante de todo: un concurso de mascotas.

Donut

Como podéis ver, la historia empieza fuerte para atrapar al lector y ponerle en alerta desde el primer instante. Y como no quiero desvelar mucho más sobre la trama, lo dejo aquí.  A nivel de ritmo, la lectura es bastante rápida. Se rebajan bastante el número de explicaciones de cajas de botin, pero aumenta el nivel de importancia de los items. 

El derroche de imaginación del autor no ha perdido fuelle y seguirá sorprendido a casa capítulo, y los personajes secundarios (al igual que en el tercer libro) me parecen un acierto. 


Lo que más me ha gustado:

- la acción, el diseño de la planta y las tramas que va cerrando.

- Samantha. Me descojono con ella.

- Empieza a verse más clara la crueldad de los guionistas de la mazmorra, así como las trampas que preparan a nuestros protagonistas.

- Prepotente, Lucia Mar y el resto de secundarios, empiezan a tener su propios momentos de protagonismo.  

- El final... Faaaaaak!

- La anticipación anunciada de que la mazmorra no permitirá mantener alianzas o amistades a largo plazo.

- De nuevo lo grande e inmenso de todo. 

- Ver cómo Carl y Donut maduran como persona y gato. 

 

El final...

Lo que menos:

- La extravagancia llega a niveles de WTF, pero es marca de la casa.

- El epílogo que me ha confundido bastante respeto a los anteriores. Le ha añadido una capa extra de complejidad que me ha roto un poco los esquemas. El autor está puto loco.


Empresas, benefactores, rebeldes, abogados, reinas encolerizadas, deidades, cabezas parlantes indestructibles, genitales en llamas... la quinta entrega vuelve al nivel del tercer libro, donde los personajes secundarios brillan (de nuevo) con luz propia. Al mismo tiempo que el autor sigue subiendo la apuesta sobre la confrontación final. 

De hecho parece que el autor está empeñado en amontonar todo tipo de problemas para luego meterle un petardo y ver cómo salta TODO por los aires. (Estás loco, Matt. Y me encanta)

Un libro de 800 páginas que he tardado ni diez días en terminar. No hay nada más que decir. Bueno sí: ¡Leed, leed, leed!

¡Meh ahahé am túm adre!

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