Pero el Fénix Vuela de Fabián Plaza

¿Te gusta la novela histórica?

¿Estás cansado de que todas vayan de lo mismo?

¿Qué te parece un paseo por la China del siglo III a.c?

Fabián Plaza lo ha vuelto a hacer.

Primera reseña del año y me enorgullece que sea de Fabián Plaza, un habitual es esta santa casa. Si no sabéis quién es, podéis haceros una idea visitando alguna de las reseñas: Más fía que la guerra (ganadora del premio Minotauro) o Jirones de seda.  En esta ocasión os traigo Pero el fénix vuela, ganador del premio de novela histórica de la ciudad de Úbeda este año pasado, uno de los galardones más importantes de novela histórica en nuestro país ¡Ahí es nada!

Multipremiado y sensual Fabián.

Bueno, pues aun sabiendo que escribe de maravilla y que tiene tremendo currículo a su espalda, lo primero que me gustaría decir de Pero el fénix vuela es que me ha dejado clavado en el sitio. Ha conseguido sorprenderme de nuevo. Lo que ha hecho Fabián en este libro es impresionante. Se nota el conocimiento, cariño y el tiempo que le ha dedicado a esta novela. Si tenéis la suerte de seguirle en las redes sociales, cada mes sube un sinohilo donde explica curiosidades de la cultura china. 

sinohilos
Siglos de curiosidades

La historia se mueve en tres frentes. La historia de Fengying  (la que será madre del primer emperador de China), la del príncipe Yiren (príncipe de Qin y rehén del reino de Zhao) y de Lü Buwei (un comerciante de éxito que aspira a algo mucho más grande). También existen los puntos de vista de generales de los ejércitos de Qin y Zhao, que nos darán una visión bastante acertada del convulso momento en que se encuadra la novela, así como del ambiente belicoso y militar de la época.

Más gente que en la guerra

La ambientación es uno de los puntos más fuertes de la novela. La cantidad de referencias culturales, ropa, detalles, gestos, lenguaje, e incluso la forma de moverse y desenvolverse te trasladan a la China del siglo III a.C. Como es habitual en las novelas de Fabián, los personajes están totalmente integrados y sus gestos y formas de hablar son quizá la mejor ambientación de todas. Especial mención al contrapunto entre las clases sociales más bajas y más altas. Los mercados, el palacio e incluso los campamentos de guerra. Es una pasada.

Me debes seis mil pesetas de whisky, Torrente.

No voy a explicar mucho la trama, porque lo más interesante es que podáis descubrirlo por vuestra cuenta, sin embargo, sí que me gustaría repasar las SENSACIONES que me ha transmitido el libro, que a veces son más importantes que las tramas en sí. Ya desde el primer capítulo, te mete un bofetón de realidad que te deja del revés, para luego ir mostrando un mundo donde la guerra y la confrontación entre reinos es lo habitual, donde los personajes sufren desengaños, sorpresas, esperanzas, traiciones y penurias, pero donde sobre todo encuentras que es la tenacidad y estoicismo de algunas personas las que cambian el mundo.

"Cuando no te queda nada, también desaparecen la ética y la moral"

Lü Buwei
Siempre con un ojo en el futuro

Por otro lado, me encanta la perspectiva que nos ofrece el autor de cómo pudieron ser las cosas en aquella época. De como un voto de confianza, una conversación escuchada por casualidad (o una idea), puede cambiar la vida de una persona, de una familia, de una ciudad... de un imperio. 

Y también quiero recalcar la intrincada cultura, el honor, la vergüenza y sobre todo el sufrimiento que (como hoy) los poderosos ejercen sobre los que son más débiles. El ego y el afán de gloria ha sido, es y serán siempre, un catalizador de lo mejor y lo peor de nuestra historia.

"El sufrimiento no entiende de reinos"


Lo que más me ha gustado:

- La ambientación y la perfecta colocación de las piezas políticas de Qin y Zhao. 

- El ritmo. No se hace pesado.

- Los personajes (en especial Fengying) y su integración en el entorno y en la historia. Tienen voz propia de la época. 

- Los temas que trata y de cómo ya en el siglo III a.c los chinos ya manejaban una cultura y una sociedad MUY avanzada.

- Se nota el cariño que le ha puesto el autor a la obra. 


Lo que menos:

- Es una novela que se cuece a fuego lento, pero que al fraguar gana una consistencia muy potente.

- Quizá se necesita tener un poco de conocimiento previo de quién es Qin Shi Huang y su importancia en la China clásica para turboflipar con lo que se cuenta en la novela. 


Una historia en la China clásica, algo que puede echar para atrás a muchos lectores en un primer vistazo; a mí me ha parecido un tremendo acierto, porque por esa misma razón, todo parece nuevo y original. Además, a ser hijos de occidente siempre parecemos denostar otras culturas que no son la nuestra, y este tipo de obras levantan puentes para conocer otras culturas (igual de impresionantes) y de la que no solemos saber nada o casi nada. Es, en definitiva, una obra que es totalmente merecedora del premio a mejor novela histórica de la ciudad de Úbeda de este año pasado. 




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