Señora de los caídos de Álvaro Aparicio

 ¿Hay crímenes imposibles de redimir?

¿Lucharías por un mundo que no lo merece?

¿Te apetece un paseo por el infierno?

La parroquia te espera

Ediciones El transbordador nos trae una re-edición de La señora de los caídos de Álvaro Aparicio. Autor de libros como: Códice nocturno, A propósito de Lovecraft, Más allá de Lovecraft o Atlas negro; creador de videojuegos (Dark Atlas: Infernum), Podcaster (quizá su faceta más conocida) de El vuelo del Cometa del que me declaró fan absoluto, e incluso creador e instigador de eventos culturales como Fantarquía. 

Hablar de este autor es hablar de su worldbuilding personal de Atlas negro sobre el cual ha construido toda una obra en formato multiplataforma. Y yo, como alma libre que soy, empecé por Atlas negro, de ahí a la radioficción de Umbra y por último he llegado a La señora de los caídos. (ahora que me doy cuenta, he ido hacia atrás argumentalmente en vez de hacia delante) Aún así, me ha parecido interesante ir hacia atrás en el tiempo para conocer lo que detona cada acontecimiento dentro de este pandemonio que es su obra. 

Pero como os conozco, por si acaso, os dejo por aquí el orden cronológico de lectura: 

Hechas las presentaciones, vamos al turrón. 

La señora de los caídos es un descenso a los infiernos, pero no como Catábasis de R.F. Kuang donde el infierno es el sueño febril de un investigador académico; el infierno que nos presenta Álvaro te escupe en la cara antes de masticarte. Con un estilo ampuloso y denso, al menos durante los primeros capítulos, deja entrever con la sutileza de un bofetón dónde nos estamos metiendo. No os voy a engañar, es café para los muy cafeteros. No es un libro fácil de leer. 

las comparaciones son odiosas

Es un texto donde el autor no nos explica nada (Malazanos, sed bienvenidos) y donde hay que abrirse camino a través de la trama a machetazos. Al igual que hay capítulos brillantes, hay otros que incitan a dejar de leer; sin embargo, si te limitas a disfrutar del paseo, todo termina teniendo sentido.    

¡Ay Diomio!

La historia nos presenta a Agnes (una niña pequeña) y al Peregrino (Octavio) que portan el códice nocturo (Corona radiata) a través del infierno con la misión de detener a la Madre de todas las convergencias y salvar a un mundo (que no se lo merece) de la destrucción. Lo interesante de la obra es que incluso en este plano "demoniaco" más allá de los sentidos, y todos sus habitantes, también estan en peligro.  Por hacer la comparación, es como "Fantasía en peligro" de la Historia interminable pasada por un filtro muy jodido, donde Atreyu es un alma condenada y la Emperatriz infantil es una niña que se ha pasado la vida y que los demonios abrazan el bolso al verla aparecer. 

Encantadora como una puñalada

Juntos acudirán a La parroquia, una especie de paso franco dentro del infierno, donde las entidades mas terroríficas se dan cita. Durante el viaje, figuras como CárcavaArcadio, el Vicario, el AherrojadoToro de Arce o el Cruzado pondrán a prueba la resolución del duo protagonista, que al igual que en la fábula del escorpión y la rana intentarán confundir o incluso boicotear la misión que podría salvarlos a todos. 

A lo largo del descenso, iremos conociendo los pecados del Peregrino y la verdadera identidad de Agnes. Así como cada uno de los reinos que componen este abjecto infierno hasta su terrible desenlace. Aunque la obra se puede leer de forma independiente, los sucesos de este libro detonarán los que encontraremos en Umbra, y que podéis escuchar en Ivoox. 


Lo que más me ha gustado:
- La ambientación, el estilo narrativo y algunas de las entidades como la del Aherrojado.
- Los capítulos donde se describen los pecados de Octavio y de otras personas a lo largo de la historia de la humanidad. Aunque incómodos, no puedes dejar de mirar.
- La limitación física del tiempo que pueden estar en el infierno.
- Que por fin he descubierto que hay detrás del nombre de El vuelo del cometa. (ya no lo veré igual) Es como Sam y Frodo en Mordor.

Ya sabemos qué vió Baltasar al seguir la estrella.



Lo que menos:
- Lo ampuloso del lenguaje (sobre todo al comienzo de la obra) que ejercerá de cribado para muchos lectores.
- La cantidad de entidades cuya influencia queda fuera de explicación y sentido en más de una ocasión. (¿Quieres saber más? tendrás que leer/escuchar/jugar más obras)

En resumen, no es una obra que se pueda recomendar a la ligera, pues es café para los muy cafeteros. Es una novela densa y con pocas explicaciones. Con luces y sombras tanto en ritmo como en argumento, donde he encontrado auténticas joyas y también donde me he querido cortar las venas, pero que en los últimos capítulos todo cobra sentido y dimensión. Lo que sí puedo decir es que no he leido nada parecido en mucho tiempo, y descubrir cosas así, es de agradecer. 

Selfie al terminar la novela


"Nunca es tarde para renunciar a la mediocridad" 


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